En concreto, desde el 1 de enero de 2026 se aplican nuevas restricciones a:
- Interruptores eléctricos: prohibición del uso de fluidos fluorados en equipos nuevos o en el mantenimiento de equipos ≤ 24 kV, salvo en casos excepcionales.
- Mantenimiento o reparación de equipos de aire acondicionado o bombas de calor: prohibición del uso de HFC vírgenes o mezclas que contengan HFC vírgenes con un PCG ≥ 2500.
- Refrigeración doméstica: prohibición del uso de fluorados (HFC, HFO) en los nuevos aparatos (salvo cuando sea necesario por motivos de seguridad).
Al mismo tiempo, el artículo 17 del Reglamento F-Gas III establece una tasa vinculada a la asignación de cuotas. El importe asciende a tres euros por tonelada de CO₂ equivalente y se aplica a todos los HFC y mezclas de HFC/HFO. Los refrigerantes HFO puros (R-1234ze, R-1234yf, R-1233zd) y los refrigerantes regenerados no están sujetos a esta contribución. El objetivo es limitar el uso de refrigerantes con un alto potencial de calentamiento global (PCG).
2027: ¡un año crucial para el cual debemos prepararnos!
Reducción de las cuotas en más del 50 %
El Reglamento F-Gas III impone una fuerte reducción de las cantidades de refrigerante que se comercializarán a partir de 2027. Al anticiparse a tiempo a la sustitución de los refrigerantes actuales, se pueden planificar mejor las inversiones, las intervenciones y los recursos futuros. Los profesionales harían bien en prepararse haciendo ya un inventario de los refrigerantes con un alto PCG en sus instalaciones. Esto permite adaptar las instalaciones a refrigerantes con un PCG más bajo cuando sea técnicamente viable, y a refrigerantes que
Recuperación y regeneración: una palanca estratégica para un mercado en retroceso
Al recuperar los refrigerantes y entregarlos en un centro de tratamiento autorizado, las instalaciones que no se hayan adaptado pueden seguir funcionando. Y es que los refrigerantes regenerados quedan excluidos de las cuotas del Reglamento F-Gas III. Además, el reacondicionamiento de los refrigerantes usados hasta alcanzar el nivel de los nuevos ofrece grandes ventajas: se garantiza la composición y el rendimiento (con certificado de conformidad), el etiquetado correcto según la normativa y una seguridad y calidad óptimas.
Formación
Además, el Reglamento F-Gas III exige que los técnicos reciban formación para trabajar con refrigerantes no fluorados, como los hidrocarburos, el amoníaco y el CO₂. A raíz de esta directiva europea, actualmente se están tomando medidas en todos los Estados miembros para adaptar la legislación nacional. Esto se traduce en todas partes en nuevas disposiciones relativas a los certificados de competencia y aptitud, teniendo en cuenta los diferentes tipos de refrigerantes y las nuevas categorías de actividad.
Recuperación y regeneración: una palanca estratégica para un mercado en contracción